Cómo limpiar el microondas con vinagre y limón sin frotar

Las salpicaduras de salsa de tomate, el queso que se escapó del plato o la leche que hirvió de más acaban formando una costra en el interior del microondas que no sale con una pasada de bayeta. La reacción habitual es echar mano de un desengrasante en spray, que deja olor químico justo en el aparato donde calientas la comida.
Hay una forma mucho más sencilla: dejar que el vapor haga el trabajo. Es una de las fórmulas más rápidas de Limpiar sin dañar y no necesitas frotar.
Por qué funciona el truco del vapor
La suciedad del microondas es, sobre todo, grasa y restos de comida resecos. Al calentar agua con vinagre dentro del aparato cerrado, el vapor caliente se condensa en las paredes y el techo y rehidrata esa costra. El vinagre, ligeramente ácido, ayuda a aflojar los restos y neutraliza olores. Pasados unos minutos, lo que antes estaba pegado se retira con un paño húmedo.
El limón no es solo decorativo: aporta un olor fresco que sustituye al de la comida recalentada.
Ingredientes
- 200 ml de agua
- 30 ml de vinagre blanco de limpieza
- 5 gotas de esencia de limón
Si no tienes esencia de limón, puedes añadir unas rodajas de limón fresco. El resultado de limpieza es el mismo; cambia solo la intensidad del aroma.
Paso a paso
- Mezcla el agua, el vinagre y la esencia en un bol de cristal o cerámica apto para microondas. Que sea un bol amplio, no un vaso estrecho.
- Calienta a máxima potencia durante 3 o 4 minutos, hasta que el líquido hierva y el cristal de la puerta se empañe de vapor.
- Espera 5 minutos sin abrir la puerta. Es el paso más importante: es entonces cuando el vapor reblandece la suciedad incrustada.
- Saca el bol con cuidado (con un guante o un paño, porque estará muy caliente).
- Pasa un paño húmedo por el techo, las paredes, la base y el plato giratorio. Las salpicaduras se desprenden sin frotar.
Precauciones
- Abre la puerta despacio y aparta la cara: sale una bocanada de vapor caliente.
- No uses recipientes metálicos ni boles con bordes dorados o plateados.
- El agua puede "sobrecalentarse" sin hervir de forma visible en recipientes muy lisos. Si no ves burbujas, no agites el bol nada más sacarlo; espera unos segundos. Meter una cuchara de madera o un palillo dentro del bol durante el calentamiento ayuda a evitarlo.
- No mezcles el vinagre con lejía ni con otros productos de limpieza. En este artículo te explicamos qué combinaciones nunca debes hacer.
Cada cuánto hacerlo
Con una vez por semana suele bastar en una cocina de uso diario. Si lo haces antes de que la suciedad se acumule, ni siquiera hacen falta los 5 minutos de espera: con dos de vapor es suficiente.
Un truco de mantenimiento: tapa los platos al calentarlos con una tapa específica para microondas. Reduce las salpicaduras a casi cero.
Más fórmulas para la cocina
Este limpiador forma parte del capítulo de cocina de Limpiar sin dañar, junto a fórmulas para desengrasar la campana extractora y sus filtros o abrillantar el acero inoxidable. El libro explica, además, qué hace cada ingrediente y por qué se combina de una forma y no de otra, para que puedas adaptar las fórmulas a tu casa con seguridad.
Si te ha gustado este truco, prueba también las pastillas efervescentes caseras para el WC.
Guardar



