Los círculos de Hierocles: qué son y una actividad para trabajarlos en clase

Marc ha recibido una noticia que lleva días sin contar: puede presentarse a una prueba para estudiar violín en un conservatorio de Países Bajos. Es lo que siempre ha querido. Y, sin embargo, lo que más miedo le da no es la prueba, sino lo que vendría después: irse lejos, sin su familia y sin sus amigos.
En Charlas en un banco del parque, es Diego quien le responde con una imagen de un filósofo estoico casi desconocido: Hierocles.
Qué son los círculos de Hierocles
Hierocles vivió en el siglo II, y de su obra solo nos han llegado fragmentos. Pero uno de ellos contiene una de las imágenes más influyentes del estoicismo: cada persona vive rodeada de círculos concéntricos, como las ondas que se forman en el agua.
- En el centro, uno mismo.
- Alrededor, la familia más cercana.
- Después, los amigos y los parientes más lejanos.
- Más allá, la comunidad o la ciudad.
- Más lejos todavía, el propio país.
- Y en el círculo más externo, toda la humanidad.
La propuesta de Hierocles no es quedarse en el círculo más pequeño. Es justo lo contrario: acercar los círculos lejanos hacia el centro, tratar a quienes están más lejos con una consideración parecida a la que damos a quienes tenemos cerca.
Por qué es una idea clave
Los círculos de Hierocles son la base del cosmopolitismo estoico: la convicción de que todos los seres humanos compartimos una misma naturaleza y merecemos un trato parecido, más allá de fronteras y nacionalidades.
Y tienen una lectura muy actual. Los círculos no son fijos. Alguien que vive lejos puede seguir en un círculo cercano si se cuida el vínculo, y alguien que vive a pocos metros puede acabar en uno muy lejano por descuido. La pertenencia no depende solo de la distancia física. O, como le dice Diego a Marc: «Lejos no es lo mismo que solo».
El libro no oculta el límite de la idea: la distancia duele, y ningún esquema filosófico sustituye la presencia de alguien querido. Los círculos no sirven para minimizar ese dolor, sino para recordar que el vínculo no tiene por qué romperse.
Actividad para el aula (50 minutos)
Esta propuesta está pensada para 4.º de ESO, 1.º de Bachillerato (Filosofía) o Educación en Valores Cívicos y Éticos. Encaja con los contenidos sobre ética, ciudadanía global y relaciones interpersonales.
Objetivos:
- Conocer la imagen de los círculos de Hierocles y el concepto de cosmopolitismo.
- Reflexionar sobre cómo distribuimos nuestra atención y nuestro cuidado.
- Debatir sobre los límites de la idea.
Material: folios, lápices de colores y, si se quiere, el fragmento del capítulo 3.2 del libro para leer en voz alta.
1. Escena de entrada (10 minutos)
Lectura en voz alta de la situación de Marc: una oportunidad que exige irse lejos. Pregunta abierta al grupo: ¿qué te daría más miedo, la prueba o lo que viene después? ¿Por qué?
2. Explicación (10 minutos)
Presentar los seis círculos en la pizarra y la idea de «acercar los círculos». Introducir el término cosmopolitismo y su origen: el cínico Diógenes, preguntado por su procedencia, respondía que era «ciudadano del mundo» (kosmopolítēs).
3. Mapa de tus propios círculos (15 minutos)
Cada alumno dibuja sus círculos y sitúa en ellos personas concretas de su vida (puede usar iniciales para preservar la intimidad). Después, responde por escrito:
- ¿En qué círculo inviertes más tiempo real cada semana?
- ¿Coincide con el círculo que más te importa?
- ¿Hay alguien que hayas «alejado» sin querer?
4. Debate guiado (15 minutos)
Algunas preguntas para la discusión:
- ¿Es posible tratar a un desconocido como a un amigo? ¿Es deseable?
- ¿Tiene sentido priorizar a los más cercanos, o eso contradice a Hierocles?
- ¿Cuentan las amistades que solo existen a través de una pantalla? ¿En qué círculo las situarías?
- ¿Qué pasa con los que viven a tu lado pero no forman parte de tu vida, como un compañero de clase con el que nunca hablas?
Tarea para casa: un gesto hacia fuera
Durante una semana, cada alumno hace un pequeño gesto de atención hacia alguien a quien normalmente sitúa en un círculo lejano: un mensaje, una pregunta sincera, un rato de atención real. En la siguiente sesión, se comenta brevemente la experiencia de forma voluntaria.
Más actividades como esta
Esta propuesta parte de los ejercicios del capítulo «Los círculos de Hierocles» de Charlas en un banco del parque, escrito por María Ferrer Tarazona, profesora de filosofía de instituto. Cada capítulo del libro sigue la misma estructura: una escena entre cuatro amigos, la idea de un filósofo explicada desde cero, su aplicación a la vida de un joven, las objeciones a esa idea y una caja de ejercicios prácticos. Por eso funciona bien como lectura de aula: cada capítulo abre un debate y termina con material listo para trabajar.
¿Preparas actividades para el 19 de noviembre? Mira nuestras cinco actividades para el Día Mundial de la Filosofía.
Guardar



